SÍNDROME DE BOUVERET, UNA FORMA INFRECUENTE DE ÍLEO BILIAR:
A PROPÓSITO DE UN CASO Y REVISIÓN DE LA LITERATURA
INTRODUCCIÓN
El íleo biliar es una complicación poco frecuente de la
colelitiasis o colecistitis litiásica, aparece en menos del 1 al
3% de los pacientes con esta enfermedad; se define como una
obstrucción intestinal mecánica debido a la
impactación de uno o más cálculos biliares dentro
del tracto gastrointestinal (TGI)(1,2) . En 1896 Bouveret
describió un síndrome obstructivo que impide el
vaciamiento gástrico causado por un cálculo biliar
impactado en el bulbo duodenal posterior a su migración a
través de una fístula colecisto o
colédoco-duodenal, siendo el primer diagnóstico
preoperatorio del síndrome de Bouveret (SB) actualmente conocido.(3)
Su etiología resulta de adherencias formadas entre una
vesícula biliar inflamada y el TGI adyacente, consecuente a
cálculos biliares que causan necrosis por presión o
inflamación entre los dos tejidos produciendo erosión y
formación de una fístula colecisto-entérica a
través de la cual los cálculos se desplazan hacia el TGI(4,5)
. Estas fístulas se pueden formar en cualquier porción
del TGI; 60% ocurren en el duodeno; con menos frecuencia el
cálculo puede ingresar al duodeno a través del conducto
biliar común, una papila de Vater dilatada o posterior a una
esfinterotomía endoscópica; también puede formarse
una fístula que desemboca en el estómago, el colon
transverso o el intestino delgado distal(4) . Si el cálculo
ingresa al duodeno, la obstrucción más frecuentemente
ocurrirá entre íleon terminal y la válvula
ileocecal debido a la estrechez de su luz y un peristaltismo menos
activo. Con menos frecuencia, un cálculo lo suficientemente
grande, puede impactarse en el íleon proximal o en el yeyuno.
Las ubicaciones menos comunes incluyen el estómago y el duodeno
(SB) y el colon.(6,7)
REPORTE DEL CASO
Información del Paciente
Se trata de masculino de 57 años de edad natural de
Caracas-Venezuela y procedente de Mérida-Venezuela, sin
antecedentes relevantes, quien inicia enfermedad actual 8 días
previos a su ingreso hospitalario caracterizada por dolor abdominal en
epigastrio de moderada intensidad acompañado de pirosis,
halitosis, náuseas, vómitos con intolerancia a la
vía oral y ausencia de evacuaciones, motivo por el cual acude a
facultativo a los 7 días de iniciada la enfermedad actual, quien
realiza ultrasonido abdominal que reporta vesícula biliar no
discriminada por abundante gas intestinal y probable hernia hiatal; se
sugiere valoración por gastroenterología quienes realizan
al día siguiente (8vo día del inicio de la enfermedad
actual) endoscopia digestiva superior que evidencia bulbo duodenal con
imagen redondeada, móvil que obstruye la luz en un 95% e impide
el paso del endoscopio a segunda porción duodenal y del cual se
desprenden fibras vegetales al movilizarla con pinza de biopsia (Figura 1A);
ante orientación diagnostica de obstrucción intestinal
alta por fitobezoar, es referido el mismo día en horas de la
mañana al Servicio de Cirugía General, al examen de
ingreso, paciente presentó los signos vitales mostrados en Tabla
1.A; en buenas condiciones clínicas, afebril, deshidratado, leve
palidez cutáneo mucosa, normocéfalo; abdomen: excavado,
ruidos hidroaéreos presentes, blando, depresible, no doloroso,
sin signos de irritación peritoneal; extremidades:
eutróficas, simétricas: neurológico: conservado,
con laboratorios de ingreso sin alteraciones francas (Tabla 1.B).
En vista de anamnesis, y estudios de imagen previamente realizados se
ingresa con criterios para resolución quirúrgica de
emergencia, llevándose a mesa operatoria a las 6 horas de
realizado el diagnostico por falta de disponibilidad de
quirófano e insumos médico-quirúrgicos.
Acto Quirúrgico
Es llevado a mesa operatoria por parte de residente de 3er año
como cirujano, en compañía de residente de 4to año
y adjunto de guardia como ayudantes, donde bajo anestesia general
inhalatoria, paciente en posición decúbito supino, previa
asepsia y antisepsia, se realiza laparotomía exploradora medial
supra-para umbilical con hallazgo de gran plastrón firme
conformado por vesícula biliar, parte de epiplón mayor y
primera porción de duodeno; vesícula biliar ocupada en su
totalidad por múltiples cálculos de pequeño
tamaño y uno de 3cm; primera porción de duodeno ocupada
en su totalidad por cálculo de aproximadamente 10 x 6cm (Figura 1.B).
Se realiza incisión gástrica longitudinal de 6 cm a nivel
del píloro, posteriormente fragmentación de
cálculo impactado con pinza de Kocher y extracción de sus
restos, una vez extraídos los fragmentos se procedió a la
extracción de todos los cálculos de la vesícula
biliar por la gastrotomia previamente realizada, no se realiza
colecistectomía por plastrón previamente mencionado,
cierre transversal de píloro por técnica de Mikulicz,
epiploplastia de Cellan Jones, no se deja drenaje, cierre de pared
abdominal por planos, acto quirúrgico culminado sin
eventualidades.
Seguimiento Postoperatorio
Paciente con evolución postoperatoria inmediata favorable, se
retira sonda nasogástrica y se inicia tolerancia oral con
líquidos al cuarto día del postoperatorio, posteriormente
inicia tolerancia oral completa al quinto día y en ausencia de
complicaciones se da el alta médica al sexto día del
postoperatorio.
Paciente inicialmente valorado cada 3 meses por consulta de
cirugía general, realizándose en cada valoración,
examen físico, laboratorios control y ultrasonido abdominal, a
los 6 meses es evaluado y programado para acto quirúrgico
electivo, donde se realiza colecistectomía sub-total
laparoscópica, sin cierre de fistula por la dificultad
técnica y anatómica que presentaba, paciente con
evolución favorable por lo que es dado el alta médica a
las 24 horas sin complicaciones, posterior a segundo acto
quirúrgico paciente se mantiene en control cada 3 meses por
consulta de cirugía general. Paciente actualmente con más
de 24 meses transcurridos desde el postoperatorio inicial, sin
presentar patologías de origen biliar, por lo que la
resolución quirúrgica realizada se puede considerar
óptima.
DISCUSIÓN
El SB presenta su mayor prevalencia en mujeres mayores con edad
promedio de 74 años, su clínica es inespecífica
con síntomas fluctuantes en intensidad, caracterizados por
episodios de náuseas y vómitos (85%), distensión
abdominal y dolor (70%) que según la localización del
cálculo se puede ubicar en epigastrio e hipocondrio derecho y su
intensidad a menudo no se correlaciona con la alteración
anatómica subyacente; signos de deshidratación y
pérdida de peso; con menor frecuencia, hematemesis secundaria a
erosiones de la arteria duodenal y celíaca o expulsión de
cálculos en el vómito(8). Generalmente los síntomas comienzan 5 a 7 días previos a que el paciente acuda a consulta médica. (5)
El examen físico es inespecífico, se pueden apreciar
membranas mucosas secas, distensión abdominal, dolor abdominal a
la palpación, ruidos intestinales agudos e ictericia obstructiva
(9,10). Para su diagnóstico se suele iniciar con una
radiografía simple de abdomen, que solo es diagnóstica en
el 21% de los casos(5) . La ecografía abdominal puede mostrar
neumobilia y ubicación ectópica del cálculo
biliar, pero sus limitaciones son el exceso de gas intestinal y las
dificultades para localizar el cálculo biliar. Generalmente se
requiere una tomografía computarizada (TC) para el
diagnóstico porque permite evaluar de forma completa la
presencia de fístulas, cálculos biliares y hallazgos
inflamatorios, su sensibilidad es del 93%, especificidad del 100% y
precisión del 99%; es la mejor técnica de imagen
utilizada para buscar la tríada de Rigler (obstrucción
intestinal, neumobilia y cálculo biliar ectópico),
específica del íleo biliar; sin embargo, en un 15-25%
ocurre isoatenuación de los cálculos biliares(11) ; y los
estudios endoscópicos no suelen aportar beneficios, por lo que
la cirugía sirve como modalidad diagnóstica y
terapéutica por excelencia(12,13).
El tratamiento quirúrgico abierto puede realizarse en una sola
etapa: enterolitotomía, colecistectomía y
reparación de fístula cole-entérica; o en dos
etapas: enterolitotomía inicial y colecistectomía de
intervalo(9) . El abordaje quirúrgico en el SB comúnmente
consiste en gastrotomía abierta, pilorotomía o
duodenotomía en el sitio de obstrucción o inmediatamente
proximal al mismo, especialmente en los casos donde el cálculo
puede ser movilizado fácilmente y no existe ulceración
extensa de la mucosa(14) ; en el caso presentado realizamos un
procedimiento en dos etapas, inicialmente gastrotomía y
piloroplastia con evolución clínica favorable, y en un
segundo tiempo la resolución de la patología vesicular
biliar la cual se difirió y se resolvió a los 6 meses del
postoperatorio inicial, se realizó colecistectomía
sub-total laparoscópica sin cierre de fistula porque éste
se produce de forma espontánea en más del 50% de los
casos y por ser un procedimiento con menos complicaciones(14).
CONCLUSIÓN
El SB es una patología bastante infrecuente; en el caso
presentado fue difícil llegar al diagnóstico
preoperatorio por ausencia de hallazgos relevantes al ultrasonido
abdominal y/o los laboratorios. Sólo se han reportados 315 casos
entre 1967 a 2016(15) . La tasa de morbilidad del íleo biliar
alcanza el 50%, mientras que la mortalidad es de 12-27%, debido
principalmente a la edad mayor de los pacientes, las patologías
asociadas, el ingreso hospitalario tardío y al tratamiento
terapéutico demorado.(16)
El SB no tratado de forma oportuna puede poner en peligro la vida del
paciente, ocasionando una obstrucción continua del vaciamiento
gástrico que resulta en anorexia, deshidratación,
deficiencias nutricionales y anomalías electrolíticas; su
complicación más temida es la perforación
intestinal que da lugar a grandes morbilidades(9) . El SB es un
diagnóstico raro que afecta a <0,5% de los pacientes con
cálculos biliares, requiere una muy alta sospecha para su
diagnóstico; puede observarse de manera incidental en estudios
imagenológicos de pacientes con síntomas obstructivos del
vaciamiento gástrico por lo que es necesario una estrecha
colaboración entre endoscopistas y cirujanos(14) . El
diagnóstico y tratamiento oportuno en este caso condujo a un
manejo adecuado de la patología mostrando una evolución
clínica postoperatoria favorable.
Conflicto de Intereses
Los autores declaran no tener conflicto de interés sobre el presente estudio.
Consentimiento Informado
Paciente autorizó la creación, emisión y
publicación de este artículo, llenando el consentimiento
informado anexo.
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