Key words: Surgical gloves, surgical equipment, general surgery, focal infection, surgical wound infection, risk
INTRODUCCIÓN
Las enfermedades quirúrgicas, constituyen al menos el 50% de
todas las enfermedades observables en la práctica asistencial.(1,2) Dependiendo
del órgano o estructura afectado, la complejidad del manejo y
costos pueden variar, siendo significativamente mayor en aquellos
órganos vitales como cerebro, corazón,
riñón, etc.(3,4) La carga de enfermedades
quirúrgicas se considera por algunos autores como una pandemia
oculta, donde a diario se intervienen numerosos casos prevenibles.(5,6)
Las complicaciones postquirúrgicas con necesidad de
reintervención, son una causa común de cirugía y
potencialmente prevenible.(7) Sobre todo, cuando nos referimos a
cirugía abdominal, la cual sería la localización
de intervención más frecuente. Puntualmente, la
infección del sitio operatorio (ISO) podría ser la
más frecuente y que mayor impacto pueda tener tanto para el
paciente como para el cirujano y su institución, toda vez que se
puede presentar hasta en los casos más sencillos.(1-3)
Actualmente, se estima que el gasto de bolsillo y catastrófico
de las enfermedades quirúrgicas es lo suficientemente alto, como
para impactar negativamente en los determinantes sociales de la salud
de los afectados, y afectar el pago de gastos fijos,
alimentación, recreación, etc.(5,7,8) Incluso, este
escenario tiene el potencial de desencadenar manifestaciones
neuropsiquiátricas por la presión social y laboral debido
al retraso en la reincorporación a la vida social y laboral.(8-11)
Es así, que cualquier factor que pudiera influir favorablemente
en la disminución del riesgo de ISO, como complicación
postoperatoria más frecuente, impactaría
significativamente sobre el desenlace final de una intervención
quirúrgica.(12)
Y aunque ya se han descrito factores asociados a disminución del riesgo de ISO,(12-14)
evidencia muy reciente, sugiere que el cambio rutinario de guantes y de
instrumental quirúrgico, podría disminuir aún
más el riesgo de ISO, y ser determinante en la velocidad de
recuperación y necesidad de reintervención por
complicación.(15,16) Considerando que, de ser así, esta
sería una medida costo-efectiva y de fácil
implementación, es necesario analizar a profundidad y proveer
evidencia útil para la discusión clínica y
académica. Teniendo en cuenta que, en habla hispana existe muy
poca evidencia sobre este tópico,(17,18) especialmente en
Latinoamericana, el objetivo de esta revisión consiste en
analizar la evidencia más actualizada sobre el cambio rutinario
de instrumental y guantes quirúrgicos en cirugía
abdominal, y su impacto en el riesgo de infecciones.
METODOLOGÍA
Se realizó una búsqueda bibliográfica, utilizando
los términos de búsqueda “Cirugía
Abdominal”, “Guantes Quirúrgicos”,
“Instrumental Quirúrgico” e
“Infecciones”, además de sinónimos, los
cuales fueron combinados con los operadores “AND” y
“OR”, en las bases de datos PubMed, ScienceDirect, Web of
Science, y MEDLINE. Se incluyó cualquier artículo
disponible a texto completo, que evaluara el impacto del cambio
rutinario de instrumental y guantes quirúrgicos en
cirugía abdominal sobre el riesgo de infección,
dándole prioridad a estudios originales y revisiones
sistemáticas y meta-análisis. Se incluyeron
artículos publicados hasta el año 2023. Se identificaron
un total de 51 artículos potencialmente relevantes. Los
estimados y cálculos encontrados, se expresaron en sus medidas
originales, ya sean frecuencias, porcentajes, intervalos de confianza
(IC), diferencia de medias (DM), riesgo relativo (RR), odds ratio (OR)
o hazart ratio (HR)
Factores asociados a infección en el sitio operatorio como complicación postoperatoria
De forma importante, se necesita conocer cuáles son los factores
de riesgo asociados en mayor medida con la ISO, y qué tanto
impactaría el cambio rutinario de guantes e instrumental
quirúrgica, finalmente con la aparición de la ISO como
complicación postoperatoria.(19,20)
Gomez-Romero et al.(21) realizaron una revisión exhaustiva de
factores protectores para ISO, aplicables desde la fase preoperatoria
hasta postoperatoria, destacando la calidad de la evidencia y grado de
recomendación de cada uno. De forma general, en orden
descendente desde mayor calidad y grado de recomendación, se
encuentra que la adecuación de profilaxis antibiótica,
eliminación del vello, preparación de piel con
antiséptico, normotermia, y oxigenación tisular, son las
recomendaciones más fuertes. Siguen, la ducha previa
cirugía, cribado paraStaphylococcus aureus , normoglucemia,
cubrir la herida con cualquier tipo de apósito, revisión
y cambio de apósito. Finalmente, aquellas reportadas con mayor
valor anecdótico, son el uso de selladores de piel con
antimicrobianos, interrupción de medicación
inmunosupresora, irrigación de herida, uso de terapia por
presión negativa, así como el uso de suturas con
antiséptico.(21) Claramente, la fuerza de asociación de
todos estos factores se encuentra influenciados por innumerables
variables, como por ejemplo la microbiota y farmacorresistencia
microbiana en los distintos escenarios quirúrgicos, tipo de
intervención quirúrgica, grado de comorbilidad, variedad
en los productos a utilizar, etc. Esta revisión, fue difundida
en el año 2017 y, a la fecha, no se mencionaba el potencial
impacto del cambio rutinario de instrumental y guantes
quirúrgicos, el cual sería aplicable no solo para
cirugía abdominal.
La profilaxis antibiótica, considerada como una herramienta
significativa en la prevención de proliferación
microbiana, tiene evidencia de peso para su uso. Purbaet al.(22)
llevaron a cabo una revisión sistemática y
meta-análisis, donde valoraron la costo-efectividad del uso de
ciertos esquemas antibióticos profilácticos en la
prevención de la ISO, encontrando que existen regiones donde la
frecuencia de ISO es hasta del 70%, con costos que pueden llegar hasta
de $22.130. Las bacterias gramnegativas son las relacionadas con mayor
frecuencia con esta complicación en cirugía general,
esencialmenteEscherichia coli, Klebsiella pneumonia, y Staphylococcus aureus.(22-24)
El uso adecuado del equipo de protección personal,
también se ha asociado con la aparición de ISO,
especialmente en casos de cirugía de emergencia, donde el tiempo
de preparación y prehabilitación quirúrgica es muy
corto.(25) Se sugiere que, principalmente en estos casos, sobre todo
cuando el paciente presenta antecedentes de diabetes mellitus,
inmunosupresión o alcoholismo, se use el equipo de
protección personal completo por parte del equipo
quirúrgico.(25-27)
El estudio TRISTAN, que evaluó sí el uso de sutura
recubierta con triclosán (5-cloro-2-(2,4-diclorofenoxi)fenol)
tenía el potencial de disminuir la incidencia de ISO en
cirugía abdominal, demostró que, luego de meta-analizar
ocho ensayos controlados aleatorizados, evidentemente el uso de sutura
recubierta por triclosán para cierra de fascia fue superior
comparada a no usarla (OR 0,67; IC 95%: 0,46 – 0,98), en la
reducción de la ISO.(28) Sin embargo, tal y como se
discutía previamente, considerando las variables que pueden
influir en este desenlace, estos resultados no se pueden extrapolar tan
fácilmente. Ejemplo de esto, fueron los resultados obtenidos por
un meta-análisis realizado por la Unidad de Investigación
en Cirugía Global del Instituto Nacional de Salud (por sus
siglas en inglés,National Institute of Health Research Unit on Global Surgery
), donde no encontraron beneficio alguno comparado a grupos controles
en la incidencia de ISO (OR 0,84; IC 95%: 0,65 – 1,06), y
resaltaron que el costo en el uso de las suturas recubiertas con
triclosán fue significativamente mayor.(29) Aunque de forma
combinada con otras técnicas, como el lavado intraperitoneal con
solución antibiótica y aplicación de mupirocina,
si pudiera obtenerse este beneficio.(30) Sin embargo, debe sopesarse el balance costo-beneficio.
El lavado intracavitario y la irrigación de la herida, son otras
dos estrategias utilizadas tradicionalmente para poder limpiar los
órganos expuestos al medio. Una revisión
sistemática Cochrane del año 2017, que incluyó 59
ensayos controlados aleatorizados con un total de 14.738 sujetos,
determinó que estas dos intervenciones tienen el potencial de
disminuir el riesgo de ISO hasta en un 43% (IC 95%: 0,44 – 0,75).
Sin embargo, el lavado con yodopovidona comparado con solución
superoxidada, incrementó el riesgo de sufrir ISO hasta en un
180% (IC 95%: 1,05 – 7,47).(31) Empero, la evidencia ha sido
reportada como muy heterogénea y de baja calidad.(32)
Finalmente, el uso de terapia por presión negativa
también es una herramienta interesante y útil en la
prevención de ISO en cirugía abdominal, sobre todo, en
cirugías mayores. AbdelDayem et al.(33) llevaron a cabo un
ensayo controlado aleatorizado donde incluyeron 140 individuos,
evaluaron si el uso de terapia por presión negativa podía
reducir el riesgo de ISO, evidenciando una disminución
significativa (n=3/70 vs. n=17/70; p=0,001) de esta, así como de
la aparición de seromas (n=0/70 vs. n=7/70; p=0,007), retraso en
curación de herida (n=0/70 vs. n=8/70; p=0,006) y estancia
hospitalaria (2,2 ± 0,6 vs. 3,5 ± 1,8; p <0,0001).(33)
Es así, como vemos que existen numerosos factores que debemos
considerar durante la prevención de ISO (
Figura 1),
y que podrían ser potenciales factores confusores a la hora de
evaluar qué tanto impacta el cambio rutinario de instrumental y
guantes quirúrgicos, sobre la aparición de esta
complicación en cirugía abdominal.
Cambio rutinario de instrumental y guantes quirúrgicos en
cirugía abdominal: ¿impacta sobre la incidencia de
infección en el sitio operatorio?
A la fecha, la evidencia sumamente escasa sobre el potencial impacto
del cambio rutinario de instrumental y guantes quirúrgicos en
cirugía abdominal, y su relación con la incidencia de
ISO. Sin embargo, no deja de ser un tema de interés en
cirugía global.(34)
De acuerdo a guías de la Organización Mundial de la
Salud, que derivan de resultados de análisis sistemáticos,(35)
se ha definido que, por ejemplo, en el caso de uso de doble guante vs.
un solo guante, no existen diferencias significativas en cuanto a la
incidencia ISO; así como tampoco diferencias en cuanto al
materia del guante. Por el contrario, aunque la evidencia ha sido
heterogénea y controversial sobre el cambio de guantes,
podría existir una tendencia respecto al beneficio en la
reducción de ISO.(35) Una de los puntos a considerar como
potencial causa de ISO, derivada del uso de guantes, es la
perforación del guante. Misteliet al.(36) llevaron a cabo un
estudio prospectivo donde incluyeron 4147 procedimientos
quirúrgicos, observando que, la frecuencia de ISO fue del 4,5%
(n=188), y que la perforación de guante se asoció con el
doble de probabilidad de desarrollar ISO, comparado a la ausencia de
perforación (OR 2,0; IC 95%: 1,4 – 2,8). No obstante, esta
probabilidad fue mayor, en aquellos donde no se realiza profilaxis
antibiótica (OR 4,2; IC 95%: 1,7 – 10,8). Luego, se
concluyó que esta perforación impacta de forma
significativa, esencialmente en casos donde no se realizaba profilaxis
antibiótica.(36)
Landelle
et al.(37), por medio
de una revisión sistemática, también evaluaron el
impacto de las prácticas de guante sobre la incidencia de ISO,
evidenciando que, la evidencia a la fecha era muy limitada y escasa,
por lo que no se podía determinar si el cambio de guantes, uso
de un número determinado de guantes y tipo de guantes.(37) Por
otra parte, muy recientemente se evaluó qué tanto
influía el cambio de instrumentos en cirugía
gastrointestinal, evidenciándose que, en 453 sujetos incluidos
en un ensayo (los cuales se dividieron en dos grupos: cambio de
instrumental previo cierre vs. sin cambio), no hubo diferencias
significativas entre la incidencia de ISO entre ambos grupos (8,5% vs.
10,7%).(38) Es así, como, aunque la evidencia ha sido
heterogénea a la fecha en cuanto a los desenlaces en el uso de
doble guante para la disminución del impacto de la
perforación(39,40), en el cambio de instrumental, de guantes y
tipo de guantes(35,37), en teoría podría existir un
factor de protección frente a la ISO, que podría ser
reproducible en escenarios con mayor disponibilidad de recursos. Por
tal motivo, cada vez cobra más relevancia la exploración
de cirugía robótica, por el contacto estéril que
tendría el robot con el paciente, mientras el cirujano a
distancia lidera la intervención quirúrgica.(41)
No obstante, hasta el momento, la que sería la evidencia
primaria más contundente y de mejor calidad, consiste en el
estudio ChEETAh(15), ensayo realizado en siete países de bajos y
medianos ingresos, que evaluó el cambio rutinario tanto de
guantes como de instrumental quirúrgico en cirugía
abdominal y su relación con la ISO. Luego de 13.301 sujetos
sometidos a intervención quirúrgica (n=6144 grupo
intervenciónvs . n=7157 grupo control), se demostró que
la frecuencia de ISO fue del 16% (n=931) en el grupo
intervención, comparado a un 18,9% (n=1280) en el grupo control
(RR 0,87; IC 95%: 0,79 – 0,95; p=0,0032). Así, se
concluyó que el cambio de guantes e instrumental podría
ofrecer un beneficio significativo en la reducción de ISO.(15)
Entonces, aunque no se han considerado numerosos factores confusores,
en teoría esta protección podría existir, y
debería evaluarse con mayor profundidad en otros escenarios
quirúrgicos, considerando distintas variables.
Perspectivas futuras
Hoy por hoy, se discute en el discurso científico internacional,
sobre los paradigmas sobre las ISO. Investigadores traslacionales y en
ciencias básicas, dan significativa prioridad al descubrimiento
de la microbiota y epidemiologia molecular de agentes causantes de ISO,
para prevenir de forma oportuna y personalizada las ISO.(42) Estas
investigaciones, deben considerarse como hot topics en departamentos
quirúrgicos y centros y grupos de investigación en
cirugía, sobre todo pertenecientes a países de bajos y
medianos ingresos, ya que existe un vacío significativo en la
evidencia sobre farmacorresistencia y epidemiología molecular de
infecciones en escenarios quirúrgicos.(43-46)
Esto no necesariamente debe limitarse a equipos de cirugía
abdominal, sino también a otros equipos quirúrgicos
pertenecientes a la cirugía global, como lo son
ginecología y obstetricia, ortopedia y traumatología, y
anestesiología. Lo anterior, debido a que la microbiota,
exposición, instrumentos, manejos y órganos involucrados
son distintos, por lo cual, los estudios deben reproducirse y explorar
hallazgos adaptados a cada contexto.(47-49) De acuerdo a objetivos de
la salud global, la farmacorresistencia es una prioridad en
investigación y seguridad en salud global y salud
pública, lo que convoca al diseño y promoción de
grupos que investiguen exclusivamente este tópico.(50-55) La
cirugía, no debe ser ajena a este problema y, su
inclusión, lograría mejorar significativamente desenlaces
y disminuir la carga de enfermedad prevenible que se observa en
países de bajos y medianos ingresos.
CONCLUSIONES
Aunque la evidencia es limitada y heterogénea, existe una
tendencia respecto a un potencial beneficio frente a la incidencia de
ISO, en el cambio rutinario de guantes e instrumental quirúrgico
en cirugía abdominal. Esta revisión, provee de una
visión sustanciosa sobre la literatura disponible, así
como de conceptos y desenlaces para correlacionar la práctica
clínica con los potenciales resultados en la práctica
quirúrgica, y la incidencia de ISO.
Contribución de los Autores
F.G.Q., Y.P.M.P., M.A.V.A., V.D.C.B., han contribuido de forma similar
en la idea original, diseño del estudio, recolección y
análisis de bibliografía, redacción del borrador,
redacción del artículo y aprobación de la
versión final. N.P.E., Y.D.P., M.A.I.B., M.G.O.S., han
participado en la concepción y diseño del
artículo, análisis e interpretación de datos,
redacción del artículo, revisión crítica
del artículo y aprobación de la versión final.
Fuentes de financiamiento: Este artículo ha sido financiado por los autores.
Conflicto de Intereses
Los autores declaran que no existe conflicto de intereses ni haber
recibido financiamiento o patrocinio de ninguna organización.
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