HERNIA DE RICHTER COMO COMPLICACIÓN INUSUAL POSTERIOR A APENDICECTOMÍA LAPAROSCÓPICA. REPORTE DE UN CASO

Kimberly Gabriela Ordaz Cedeño1, Miguel Vassallo Palermo2, Keldrin Rafael Paez Santos3, Gabriel Alejandro Rondón Arreaza4, Alejandro Enrique Paez Graterol5

1. Cirujano General. Adjunto de servicio cirugía II Hospital Universitario de Caracas. Caracas-Venezuela
ORCID: 0009-0003-3279-6920
2.   Cirujano General. Jefe de servicio Cirugía II Hospital Universitario de Caracas. Caracas-Venezuela
ORCID: 0000-0001-9295-7835
3.   Residente de segundo año de Cirugía General. Servicio Cirugía II Hospital Universitario de Caracas. Caracas-Venezuela
ORCID: 0009-0005-4989-5305
4.   Cirujano General. Adjunto de servicio cirugía II Hospital Universitario de Caracas. Caracas-Venezuela
ORCID: 0009-0000-2407-8863
5.   Residente de primer año de Cirugía General. Servicio Cirugía II Hospital Universitario de Caracas. Caracas-Venezuela
ORCID: 0009-0009-7906-2530


RESUMEN

Objetivos: Describir un caso clínico de hernia de Richter como una complicación inusual y atípica posterior a una apendicectomía laparoscópica, subrayando la importancia de la sospecha clínica para un manejo oportuno. Métodos: Se presenta el reporte de una paciente femenina de cincuenta y dos años con antecedente de apendicectomía laparoscópica por apendicitis perforada. Se detalla su evolución clínica postoperatoria, el protocolo diagnóstico mediante estudios de imagen y el abordaje quirúrgico realizado para la resolución de la complicación. Resultados: Al cuarto día postoperatorio, la paciente presentó dolor abdominal, distensión y estreñimiento. La tomografía computarizada mostró un defecto fascial en la fosa ilíaca izquierda con protrusión de intestino delgado. En la reintervención laparoscópica se confirmó una hernia de Richter incarcerada con asa intestinal viable. Se procedió a la liberación del asa, cierre de la fascia con polidioxanona y colocación de una malla de polipropileno preperitoneal. La paciente evolucionó satisfactoriamente y fue dada de alta a las cuarenta y ocho horas. Conclusiones: La hernia de Richter puede presentarse incluso en sitios de puertos laparoscópicos. Se recomienda el cierre fascial sistemático en puertos mayores o iguales a diez milímetros y mantener una alta sospecha clínica ante síntomas obstructivos para garantizar un tratamiento temprano y reducir la morbilidad.

Palabras clave: Hernia de Richter, Hernia en sitio de trocar, apendicectomía laparoscópica, reporte de caso.

RICHTER'S HERNIA AS AN UNUSUAL COMPLICATION FOLLOWING LAPAROSCOPIC APPENDECTOMY. CASE REPORT.

ABSTRACT
 
Objectives: To describe a clinical case of Richter's hernia as an unusual and atypical complication following laparoscopic appendectomy, highlighting the importance of clinical suspicion for timely management. Methods: This report presents a fifty-two-year-old female patient with a history of laparoscopic appendectomy for perforated appendicitis. The postoperative clinical course, diagnostic imaging protocol, and the surgical approach performed for the resolution of the complication are detailed. Results: On the fourth postoperative day, the patient presented with abdominal pain, distension, and constipation. Computed tomography revealed a fascial defect in the left iliac fossa with small bowel protrusion. Laparoscopic reintervention confirmed an incarcerated Richter's hernia with a viable intestinal loop. The procedure included the release of the loop, fascial closure with polydioxanone, and the placement of a preperitoneal polypropylene mesh. The patient recovered satisfactorily and was discharged forty-eight hours later. Conclusions: Richter's hernia can occur even at laparoscopic port sites. Systematic fascial closure is recommended for ports ten millimeters or larger, and maintaining a high clinical suspicion of obstructive symptoms is essential to ensure early treatment and reduce morbidity.

Keywords: Richter’s Hernia, trocar site hernia, laparoscopic appenddectomy, case report.

INTRODUCCIÓN

La cirugía laparoscópica ha marcado un avance significativo en la práctica quirúrgica en las últimas dos décadas, posicionándose como el estándar de oro para numerosos procedimientos abdominales. No obstante, la adopción de técnicas innovadoras conlleva inevitablemente el reconocimiento de nuevas complicaciones (1). Entre ellas, la hernia incisional en el sitio del trocar (HIT), constituye una de las complicaciones más frecuentes de la cirugía laparoscópica abdominal (2).

La HIT fue definida inicialmente por Crist y Gadacz como la protrusión de contenido abdominal a través del orificio de inserción de una cánula (2). Es una complicación seria, aunque es considerada poco común, con una incidencia que varía ampliamente, reportándose entre 0.12% y 2.8% en grandes series (3). La mayoría de los casos se presentan en los sitios de puerto de 10 mm o mayores, sin embargo, existen reportes de hernias en incisiones de 3 y 5 mm, especialmente cuando existen factores de riesgo (3).

Una variante de esta complicación que requiere un particular interés es la hernia de Richter, que ocurre cuando solo el borde antimesentérico del intestino protruye a través del defecto fascial, sin involucrar la circunferencia completa del mismo (3). La presentación clínica suele ser insidiosa, caracterizada por dolor abdominal vago de intensidad variada y la obstrucción completa es infrecuente, lo que puede resultar en un diagnóstico tardío, incrementando el riesgo de incarceración e isquemia del asa afectada (2).

Si bien la HIT es una complicación descrita en diversos procedimientos laparoscópicos, su manifestación como una hernia de Richter posterior a una apendicectomía laparoscópica es una eventualidad inusual (1). El presente reporte tiene como objetivo describir un caso clínico de Hernia de Richter como una complicación atípica de una apendicectomía laparoscópica, subrayando la importancia de mantener un alto índice de sospecha clínica para garantizar el manejo terapéutico oportuno y efectivo.

PRESENTACIÓN DE CASO CLÍNICO

Paciente femenino de 52 años, sin antecedentes médicos, quien presenta como antecedente quirúrgico 4 días previos una intervención de apendicectomía laparoscópica por proceso apendicular evidenciando apéndice retrocecal en fase perforada, durante el procedimiento se ubicaron portales laparoscópicos en cicatriz umbilical de 10mm, suprapúbico de 5mm y en fosa iliaca izquierda de 10mm por donde se extrae la pieza quirúrgica. El procedimiento se realizó con éxito y 48 horas después la paciente es egresada sin eventualidades.
En el cuarto día de postoperatorio, la paciente acude a la emergencia por presentar intolerancia a la vía oral acompañado de distensión abdominal y estreñimiento, al examen físico presenta ruidos hidroaéreos disminuidos y dolor a la palpación en fosa iliaca izquierda en relación con la herida de portal laparoscópico de 10mm, la cual se encuentra de bordes afrontados, sin signos de irritación peritoneal, y ausencia de heces en ampolla rectal. Se realizó estudio de tomografía computarizada de abdomen y pelvis con doble contraste, evidenciando defecto musculoaponeurótico en fosa iliaca izquierda de 3x3cm con protrusión de intestino delgado a través de esta lo que condiciona dilatación anterógrada y retrógrada de asas delgadas con niveles hidroaéreos (figura 1).
En vista de hallazgos la paciente se planifica para resolución quirúrgica con abordaje laparoscópico donde se realiza la colocación de puerto de 10mm en flanco derecho para la óptica de 30º, un puerto supraumbilical de 5mm y se utiliza el puerto de 5mm suprapúbico de la cirugía previa, se confirmó una hernia de Richter del intestino delgado con el borde antimesentérico incarcerado en el defecto de la fascia del sitio del trocar de 10mm (figura 2). Se reintroduce el intestino a cavidad el cual, afortunadamente se encontró viable, por lo que se realiza un flap de peritoneo a 4 cm del defecto, se realiza rafia de la fascia con Polidioxanona 1 y se coloca una malla de polipropileno preperitoneal de 6x6cm con posterior cierre del flap peritoneal con vicryl 2-0 SH (figura 3). Las fascias abdominales de los otros puertos laparoscópicos realizados fueron cerradas correctamente. La paciente evoluciona de manera satisfactoria, con tolerancia a la vía oral, canaliza flatos y presenta un episodio de evacuación con heces normocólicas, por lo que fue dada de alta a las 48 horas del postoperatorio. Es evaluada en consulta externa al 10mo día del postoperatorio y se retiran los puntos de sutura sin complicaciones.

DISCUSIÓN

En 1785, August Gottlob Richter (1742-1812) describió por primera vez las hernias en las que solo se estrangula una parte de la circunferencia del intestino, y las denominó "las pequeñas rupturas". La nomenclatura de esta hernia posteriormente resultó confusa porque muchos autores ingleses la describieron sin un nombre especial o se refirieron a ella como la hernia de Littré. Solo 100 años después, en 1887, el cirujano londinense Sir Frederick Treves distinguió estos tipos de hernias de la hernia de un divertículo de Meckel, descrita por Littré y Treves atribuyó a Richter la distinción de haber dado la primera descripción científica de esta lesión en particular y sugirió el término hernia de Richter (4).
La hernia del intestino delgado a través de un defecto incisional posterior a una cirugía laparoscópica fue descrita inicialmente por Fear en 1968 (5) y la incidencia exacta en puertos de 12 mm tras apendicectomía laparoscópica sigue siendo incierta. Clínicamente, estas hernias están caracterizadas por encarcelamiento parcial de la pared antimesentérica intestinal, asociado a un defecto relativamente pequeño en la fascia y la musculatura de la pared abdominal que carecen de cierre peritoneal debido a la omisión de sutura en esta capa durante el cierre del puerto y por lo general se presentan dentro de las primeras 2 semanas posteriores al procedimiento (6).

Conforme a Batista ABE et al. (2019), la presentación clínica típica incluye sintomatología abdominal inespecífica como dolor, náuseas y vómitos, frecuentemente confundida con cuadros gastrointestinales benignos; el signo físico más constante es dolor localizado y edema en el orificio herniario (7). En el caso descrito, la clínica sugestiva en el contexto de cirugía videolaparoscópica reciente orientó al diagnóstico presuntivo de hernia de Richter.
La naturaleza insidiosa de la hernia de Richter, con síntomas vagos y ausencia habitual de obstrucción intestinal completa, dificulta su diagnóstico precoz antes de la estrangulación del asa involucrada (8). Según Memon ZA, et al. (2019) (9) e Ibáñez M, et al. (2020)(10), las características más determinantes para el desarrollo de esta hernia son el tamaño del orificio herniario y su consistencia, que a su vez, impide que la presión ejercida por el contenido herniario permita el paso completo del asa a su interior, mientras que el orificio herniario debe tener un diámetro lo suficientemente grande como para ser atravesado por la pared del asa intestinal, pero no permitir su paso completo, y también es de gran importancia porque se relaciona con un mayor riesgo de isquemia intestinal, aumentando este riesgo en comparación con otras incarceraciones herniarias, justificado por la pobre vascularización del borde. La resolución quirúrgica en este caso se realizó mediante ampliación del orificio del puerto y disección meticulosa para liberar el asa intestinal incarcerada. Las opciones terapéuticas incluyen laparotomía exploratoria, abordaje laparoscópico o ampliación directa del puerto, insistiendo en un examen cuidadoso del segmento intestinal para evaluar viabilidad tisular y decidir la necesidad de resección si se detecta compromiso irreversible.

CONCLUSIÓN

El cierre fascial rutinario se recomienda para puertos laparoscópicos de 10 mm o mayores, especialmente cuando existen factores de riesgo asociados, tales como obesidad, diabetes, edad avanzada o intervenciones quirúrgicas prolongadas. Aunque la evidencia disponible sugiere que el riesgo de desarrollo de hernias en puertos menores de 10 mm es muy bajo, se han documentado casos de hernias de Richter incluso en orificios de 5 mm con mayor predisposición si el sitio se utiliza para una manipulación extensa que causa que el sitio del puerto se agrande (11), lo que sugiere que en pacientes con factores predisponentes también se debe considerar el cierre fascial en estos puertos
y seguir recomendaciones como desinflar el abdomen antes de retirar el trócar para evitar que el epiplón o el intestino atraviesen la fascia y sacudir la pared abdominal para liberar las vísceras intraabdominales atrapadas (12).

A pesar de que la hernia de Richter sigue siendo una complicación infrecuente tras cirugía laparoscópica, se debe mantener un alto índice de sospecha en el postoperatorio inmediato o tardío en pacientes que presenten síntomas sugestivos de obstrucción intestinal. Este enfoque diagnóstico y preventivo es clave para reducir la morbilidad asociada a estas hernias en sitios de inserción de trocares con una vigilancia clínica cuidadosa para detectar signos tempranos en el seguimiento postoperatorio.

CONFLICTO DE INTERESES:
Los autores declaran que no tienen conflicto de interés.

APROBACIÓN ÉTICA:
 Todos los procedimientos realizados en estudios con participantes humanos fueron de acuerdo con los estándares éticos del comité de investigación institucional y/o nacional y con la declaración de Helsinki de 1964 y sus enmiendas posteriores o estándares éticos comparables

CONSENTIMIENTO INFORMADO:
Se obtuvo el consentimiento informado de la participante incluida en el estudio.

REFERENCIAS

1.    Comajuncosas J, Vallverdú H, Orbeal R, Parés D. Eventración de los orificios de los trocares en cirugía laparoscópica. Cir Esp [Internet]. 2011;89(2):72–6. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.ciresp.2010.08.007
2.    Tosun M, Kurtoglu E, Celik H, Ozdemir AZ, Malatayalioglu E, Kokcu A. Incisional Hernia at Trocar Port-Site. J Case Rep [Internet]. 2015;420–2. Disponible en: http://dx.doi.org/10.17659/01.2015.0108
3.    Chorti A, AbuFarha S, Michalopoulos A, Papavramidis TS. Richter’s hernia in a 5-mm trocar site. SAGE Open Med Case Rep [Internet]. 2019;7:2050313X18823413. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1177/2050313X18823413
4.    Steinke W, Zellweger R. Richter’s hernia and Sir Frederick Treves: an original clinical experience, review, and historical overview. Ann Surg [Internet]. 2000;232(5):710–8. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1097/00000658-200011000-00014
5.    Fear R. Laparoscopy: a valuable aid in gynecologic diagnosis. Obstetrics and Gynecology. 1968; 3 (1): 279.
6.    Bandeira M, Arruda E, Yamamoto G, Falcão J, Pontes H, et al. RICHTER’S HERNIA: A CASE REPORT. En: Multidisciplinary Research and Practice. Seven Editora; 2024.
7.    Batista A, et al. Richter’s hernia: case report. Revista de Saúde. 2019; 10(2): 66-70.
8.    Ruiz-Funes Molina AP, Farell Rivas J, Marmolejo Chavira A, Sosa López A de J, Cruz Zárate A. Abordaje de hernias poco frecuentes por cirugía de mínimo acceso: serie de casos. Revista Mexicana de Cirugía Endoscópica [Internet]. 2020;21(1):6–14. Disponible en: http://dx.doi.org/10.35366/97607
9.    Memom Z, et al. Caso raro de peritonite devido a perfuração ileal secundária ao tipo de hérnia obturadora de Richter. Cureus. 2019; 11 (3): e4289.
10.    Ibáñez M, et al. Fístula intestinal posoperatoria tras herniorrafía umbilical por hernia de Richter insospechada. RevHispanoam Hernia. 2020; 8(2): 89-92.
11.    Wade JJ, Cameron-Jeffs R, McNally OM. Early detection and successful release of richter’s hernia in a 5-mm laparoscopic port site. J Gynecol Surg [Internet]. 2015;31(4):232–4. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1089/gyn.2014.0133
12.    Sharma B, Greenwood P, Pereira J, Kumar V. Richter’s hernia as an unusual complication of laparoscopic sterilization: a case report and review: Richter’s hernia as an unusual complication of laparoscopic sterilization. Gynaecol Endosc [Internet]. 2002;11(6):435–9. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-2508.2002.00554.x



ANEXOS