EL PRIMER LIBRO DE ANATOMÍA HUMANA PUBLICADO EN ESPAÑOL

Rafael Romero Reverón

Profesor titular, Cátedra de Anatomía Normal, Escuela J.M. Vargas, Facultad de Medicina, Universidad Central de Venezuela. Miembro numerario sillón III de la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina. Invitado de cortesía de la Academia de Medicina Correo-e: rafa1636@yahoo.es

RESUMEN

El Libro de la anathomía del hombre, impreso en Valladolid, España en 1551fue el primer libro de anatomía humana escrito en español. Fue creado por Bernardino Montaña de Monserrate (1480-1558), profesor de anatomía en la Universidad de Valladolid y médico de la corte de Carlos I de España. El libro fue escrito con el punto de vista de la anatomía de Galeno, con una exposición topográfica y con una visión para la práctica de la cirugía. Montaña de Monserrate inició la creación del vocabulario anatómico en español, demostrando que este idioma que era lo suficientemente versátil para este expresar el conocimiento médico y también adecuado para la difusión de ese conocimiento a mayor número de médicos y personas en general que no dominaran el uso del latín. Fue también el primero en introducir en España los dibujos anatómicos de los trabajos de Vesalius.

Palabras claves: Anatomía humana, Bernardino Montaña de Monserrate, Libro de la anathomía del hombre.

ABSTRACT

The book of the  anathomía of Human (The book of Human Anatomy) printed in Valladolid, Spain, in 1551, was the first book on human anatomy written in Spanish. It was compiled by Bernardino Montaña de Monserrate (1480-1558) who was a professor of anatomy at the University of Val-ladolid and physician to the court of Charles I of Spain. The book was written from the perspec-tive of Galen’s anatomy, with a topographical presentation and a focus on the practice of sur-gery. Montaña de Monserrate began to create anatomical vocabulary in Spanish, demonstrating that this language was versatile enough to express medical knowledge and also suitable for dis-seminating that knowledge to a larger number of physicians, and people in general who were not fluent in Latin. He was also the first to introduce Vesalius’ anatomical drawings to Spain.
Key: words: Bernardino Montaña de Monserrate, Human anatomy, Libro de la anathomía del hombre.
 
INTRODUCCIÓN

La primera gramática española y la primera en lengua romance publicada en 1492 fue escrita por Antonio de Nebrija (1441-1522). En ella y en otros textos Nebrija argumento que el idioma español era digno de ser estudiado y sistematizado. (1) Esto ayudó más tarde a documentar conceptos, investigaciones y hallazgos hechos en España en su propia lengua, no en latín, que era el idioma predominante entre todas las ciencias en Europa, incluida la anatomía humana. Más adelante, el siglo XVI presenció varios de los más destacados progresos en la historia de la ciencia anatómica, incluyendo aquellos que tuvieron lugar en toda Europa por Andreas Vesalius, Juan Valverde, Gabriele Falopio, Thomas Vicary, Bartolomeo Eustachio, Giulio Aranzio, Henri de Mondeville, Andrés Laguna, Luis Lobera y otros. Bernardino Montaña de Monserrate (1480-1558) es menos conocido. Fue un médico que trabajó para el rey Carlos V de España y también fue catedrático de anatomía en la Universidad de Valladolid. A pesar de que el Libro de la anatomía del hombre de Montaña de Monserrate es, en realidad, el que presenta los conocimientos anatómicos y las ilustraciones de Andreas Vesalius por primera vez en España, a menudo se le atribuye a la Historia de la composición del cuerpo humano de Valverde de Amusco dicha distinción. Este primer libro de anatomía humana en español fue escrito por él y se publicó en 1551 (2,3) en Valladolid, España, ocho años tras la aparición de De Humani Corporis Fabrica. Los primeros fueron Montaña de Monserrate y Valverde de Amusco. Los primeros en emplear el español para la difusión de conocimientos sobre anatomía humana fueron Valverde de Amusco y Monserrate, lo cual evidenció que el idioma era suficientemente versátil para comunicar conceptos médicos y apropiado para ser compartido con un amplio espectro de profesionales, como barberos y médicos, pero también con individuos sin formación en latín (4). Montaña y Valverde fueron los pioneros en demostrar cuán precisas, claras y simples son las ideas expresadas en español en publicaciones sobre anatomía (5). El objetivo de este artículo es hacer una revisión breve sobre el Libro de la anathomía del hombre de Bernardino Montaña de Monserrate, centrándose esencialmente en sus componentes anatómicos.


LIBRO DE LA ANATHOMÍA DEL HOMBRE

Bernardino Montaña de Monserrate (1480-1558) escribió su Libro de la anathomía del hombre cuando tenía setenta años. Su libro no se vendió especialmente bien debido a problemas financieros relacionados con los derechos de autor. Tampoco recibió mucha atención y fue prácticamente olvidado tanto por los anatomistas españoles como por anatomistas europeos (6).
En términos médicos, este libro combina saberes de anatomía y fisiología con una perspectiva mecanicista que incluye un gran número de galenismo arabizado propio de la época me-dieval.El prefacio es una declaración firmada por Juan Vázquez a instancias del emperador Carlos I.  En, el autor recibe las licencias y derechos de impresión pertinentes, así como una mención de las   multas monetarias que se aplicarían a  quienes no siguieran estas instrucciones.El título y el nombre del autor aparecen en la portada (Figura 1).En la obra se indica eltítulo y el autor en tinta doble, después se presentan los propósitos del libro: “cirujanos que desean ser perfectos en su arte y amables  con otros hombres prudentes que quieren conocerlos secretos de la naturaleza útiles y necesarios para médicos y cirujanos que aspiran a ser perfectos en su arte y amables con otros hombres discretos que no están familiarizados con   los enigmas de la naturaleza” (7).El Libro de la anatomía del hombre incluye dos obras dis-tintas, a pesar de que ambas abordan una temática similar.
La primera es una investigación habitual del cuerpo humano.La segunda es una narración   en la que se abordan cuestiones filosóficas, fisiológicas y anatómicas, las cuales están fun-damentadas en la interpretación de un sueño alegórico (6,7).El libro de Montaña es com-patible con el estilo de los tratados anatómicos europeos más importantes que existieron a mediados del siglo XVI, como la obra Cirugía de Henry de Mondeville en Francia, y el  Tratado anatómico del cuerpo humano, de Thomas Vicary en Inglaterra.Las cuales se incluyeron entre las primeras obras de anatomía que no fueron escritas en latín, sino en lengua vernácula, con el objetivo de formar médicos y cirujanos (2).Adicionalmente, el libro de Montaña contiene conceptos fisiológicos que provienen de la alquimia y se emplean para ilustrar la composición de fluidos orgánicos como la orina, la sangre y otros. Cuando se lee su libro, se entiende que Montaña tiene una gran confianza en sus propias vivencias  de destilación. Estas experiencias le posibilitan brindar ideas alquímicas acerca  del análisis de distintas sustancias presentes en la orina, la sangre y otros fluidos, así como   de la digestión gástrica(7).El Libro de la anatomía del hombre se aproximaba a la perspectiva de Galeno, aunque introducía dos innovaciones: primero, quebrantaba el método escolástico; segundo y más relevante, estaba redactado en castellano (español antiguo), lo cual   implicaba que Bernardino Montaña tuvo que crear términos médicos en general y términos  anatómicos específicamente. Este proceso resultó en  nombres para las estructuras anatómicas que eran en ocasiones precisos, pero otras veces imprecisos. Bernardino Montaña de Monserrate no hizo mención de Andreas Vesalius ni de otros autores contemporáneos en su libro.En la obra de Montaña, Aristóteles y Galeno son algunos de los escasos autores mencionados.Montaña no puede separarse de la teoría humoral ni de la causalidad aristotélica, y desde luego tampoco del cosmogénico (3).A pesar de que no es, un tratado original  de anatomía humana, epistemológicamente constituye una bisagra entrelos conceptos mecanicistas y galenistas del cuerpo humano.El libro es un manual: emplea letra gótica para el contenido principal y letra romana para las páginas preliminares y otras secciones del texto.El libro de Montaña muestra claramente la diversidad de las co-rrientes científicas del Renacimiento y el proceso de crisis y declive de la medicina  galénica (8,9).Tambiénes destacable que Montaña, al reconocer la experiencia sensorial  real como una vía legítima para adquirir conocimiento científico, empleó no solo la teoría filosófica del hilomorfismo, creada por Aristóteles (10) y que considera al ser como una com-binación de forma y materia, así como la observación clínica, sino también la disección de  cuerpos humanos con el fin de aumentar el entendimiento sobre anatomía humana, que considera al ser como una combinación de forma y materia, además de la observación clínica, sino también a través  de la disección de cuerpos humanos para profundizar el cono-cimiento de la anatomía humana y a través de prácticas de vivisección en animales para analizar la fisiología. Es una de las primeras obras en España que presenta ilustraciones para complementar el texto y que detalla la anatomía de manera topográfica, lo cual resulta útil  al momento  de realizar intervenciones quirúrgicas (3).La primera parte del libro de Montaña es una exposición anatómica básica en la que Bernardino busca que los cirujanos, aunque no conozcan el latín ni la terminología médica, y tengan conocimientos sobre la local-zación de órganos, venas, arterias y músculos por su experiencia diaria con pacientes, pue-dan hacerse una idea acerca de las partes y órganos del cuerpo: su número, su apariencia y su función. Para esto se refiere a ellos usando el lenguaje cotidiano de la gente común; por ejemplo, llamando “morcillas” a los músculos, “ternillas”a las vértebras o “la madre” al útero (5.11,12).A continuación, el libro emplea el método tradicional para enseñar anatomía  humana, que retrata el cuerpo de cefálico a caudal. Su singularidad consiste en las notas marginales, orientadas sobre todo a los cirujanos, que mantenían un orden más topográfico respecto a las partes internas y externas. De este modo, se definían las diferentes partes del cuerpo según sus distinciones de localización y forma. El libro menciona solo de manera muy breve las enfermedades asociadas con cada órgano. El primer segmento del libro de Montaña está constituido por una  descripción anatómica  de 58 páginas y se halla dividido en doce capítulos.El capítulo I trata sobre la anatomía general de las partes del cuerpo humano, incluyendo otros elementos; y su segmentación en   componentes simples y compuestos del cuerpo, además de las diferencias en composición, aspecto y funcionamiento.Las partes sencillas del cuerpo, como los huesos, las costillas, los músculos, los nervios, los ligamentos,  las venas, las arterias, el tejido adiposo (graso), las uñas y el pelo están incluidas en el capítulo II. En términos generales, estas partes se determinan con su propósito y clasificación.La cantidad y el  análisis de su  complexión, después la atención a sus enfermedades. El autor sostiene que los huesos son las partes más firmes del cuerpo humano, creadas con el propósito deproteger y blindar los  órganos de mayor relevancia, por ejemplo, el cráneo y los huesos deltórax; sostener el cuerpo, como lo hacen las vértebras; o facilitar  la movilidad voluntaria delas extremidades, como es el caso de los huesos de  las piernas y brazos. El capítulo III aborda otras partes de las extremidades: la piel, los músculos y el tejido adiposo.
Montaña explica en qué consiste una luxación en este capítulo. El capítulo IV aborda la cabeza, siguiendo una secuencia topográfica desde el exterior hasta el interior. Este capítulo incluye la piel, los músculos, los huesos, las meninges, el cerebro y las venas y arterias; además de una breve descripción de los huesos del cráneo. Bernardino Montaña identifica  el cerebro y el cerebelo en el cráneo, así como la piamadre y la duramadre, además de explicar sus funciones. El capítulo V se centra en la columna vertebral. Montaña dice que está formada por treinta vértebras “espondiles” (vértebras): siete en el cuello, doce en la parte torácica y once en la espalda baja. El capítulo VI examina las partes faciales, que incluyen la región frontal, las cejas, los ojos,la nariz,las orejas y la boca.En esta última parte de la anatomía, se distinguen los carrillos,  los labios, el maxilar, los dientes (incluyendo los molares), las encías, el paladar blando y duro, la lengua y la úvula palatina, también conocida como “campanilla”, así como las        amígdalas palatinas o “agallas”. En la parte auditiva, menciona los huesos del martillo y el  yunque, pero no menciona el estribo.La disertación sobre los dientes se aborda de manera muy básica, evitando una exposición basada en la base galénica y limitándose a descripciones simples. El capítulo VII se enfoca en el cuello y hace referencia a la glándula tiroides como “guerguero”  y al hueso de la clavícula como “afilias”. Los brazos, las articulaciones, los nervios, las venas y las arterias son descritos en el capítulo VIII.Bernardino Montaña distingue entre nervios y ligamentos en función de su composición y de su papel. El tórax es el tema del capítulo IX,
Bernardino Montaña define al mediastino como un tejido que separa el tórax en dos partes: la derecha y la izquierda. Identifica las costillas verdaderas y falsas (“ternillas”).
En busca aclarar la conexión entre el útero y los senos. El corazón, sus cavidades y válvulas, así como el flujo sanguíneo a través de las arterias y venas, se describen también. Montaña ha logrado, con mérito, entender y explicar la función de las válvulas cardíacas de manera  concisa y clara. Las partes externas e internas de la cavidad abdominal son examinadas en el capítulo X.Se ofrece una descripción simple del hígado, que además menciona la existencia de dos venas grandes y reconoce a una de ellas como la vena cava. Esta parte indica que el bazo tiene forma cuadrada.Bernardino Montañaconsideraba que el estómago, además de ser un simple depósito, era también el centro del “primer cocimiento” (digestión). Pensaba  que el calor requerido para esta “cocción” venía del hígado. Señaló sus dos orificios: el su-perior (cardias), que se une al esófago, y el inferior (píloro), que establece una conexión con los intestinos.Subrayaba que el estómago tiene unaalta sensibilidad (debido a los nervios que recibe), lo cual explica la percepción del hambre y la reacción frentea sustancias dañinas. Distinguio con claridad entre el intestino delgado  (sitio de absorción de nutrientes) y el intestino grueso (responsable de los residuos), destacando la extensión del recorrido para garantizar que el organismo se beneficiara al máximo de los alimentos. Explica el riñón, la vejiga y  las vías urinarias, además de la función renal: el control y eliminación de orina. El capítulo XI explica los «miembros de la generación»    (órganos reproductores), otorgando una página al hombre y otra a la mujer.Bernardino de-fine el útero como una pirámide truncada que tiene un vértice en su parte inferior. Su idea sobre los órganos reproductivos de hombres y mujeres son muy limitados.En el capítulo final, número XII, expone las extremidades superiores e inferiores y sostiene que los músculos de la mano se conectan al codo; sin embargo, proporciona una descripción imprecisa  de estas estructuras anatómicas. Según Montaña, la mano es la parte más importante del miembro superior porque permite  que las personas sobrevivan al transportar comida a la boca, realizar funciones mecánicas y tener un sentido del tacto más desarrollado.Explica cómo las extremidades superiores e inferiores tienen articulaciones, estructuras que la naturaleza ha creado para el movimiento y  la defensa. Las manos funcionan como “arma sobre todas las armas”. El enfoque del autor es funcional, explicando la posición y el propósito de los huesos y músculos para facilitar el movimiento, utilizando un lenguaje que buscaba ser comprensible para los médicos y cirujanos de la época. La segunda parte del libro de Montaña de Monserrate comienza con la narración de un sueño de Luis Hurtado de Mendoza, marqués de Mondéjar. Con sus cuarenta y seis páginas, esta segunda parte es mucho más breve y se compone de dos capítulos: la creación y el nacimiento, y las causas de la muerte. Esta segunda parte del libro es más filosófica y trata de cuestiones relacionadas con la generación y la muerte humanas; así, comienza de la siguiente manera: “la materia de la que nace el hombre, y dónde nace, y del formador que lo engendra, la manera en que nace y el fin para el que nace” (7). En la segunda parte de su libro, Bernardino Montaña compara la construcción del cuerpo humano con la de un “castillo imaginario con varias habitaciones”, comparables a los órganos del cuerpo humano. Explica las diferentes sustancias que componen la “semilla” del hombre y la mujer, la formación de las membranas y el desarrollo del embrión. Compara el embarazo con la formación de una planta después de sembrar la semilla. Define la vida y la muerte, y distingue entre muerte natural y accidental (2,3). El debate sobre los aspectos filosóficos de esta segunda parte del libro de Montaña excede el alcance de la investigación para la redacción del presente artículo . Para más información al respecto, se remite al lector a las referencias citadas en el presente artículo. El Libro de la anathomía del hombre fue la primera obra que introdujo las figuras anatómicas de Andreas Vesalius, si bien burdamente reproducidas a los anatomistas, cirujanos y médicos españoles, e incluso al público en general (sin referir ni dar créditos por su origen) (4,6). En este libro se encuentran doce cortes transversales anatómicos, de los cuales nueve son copias De Humani Corporis Fabrica o del Epitome de Vesalius (Figura 2). Estos nueve dibujos están reducidos y simplificados e incluyen dos láminas que representan los sistemas nerviosos periférico y central, además dos láminas de los órganos venosos, arteriales y torácicos, y una copia invertida de la primera lámina del esqueleto de la Fabrica. De los tres dibujos restantes, dos ilustran vistas esqueléticas, derivadas de Berengario (Figura 3), mientras que el tercero es una representación semi-esquemática rudimentaria de los órganos torácicos y abdominales, es probablemente un original de un autor desconocido. Este libro no contiene dibujos anatómicos de un cadáver femenino. Dado que el borde del grabado en madera lleva las iniciales del impresor del libro, Sebastián Martínez, es probable que él fuera el autor de los grabados. La mayoría de las ilustraciones del libro de Montaña son reproducciones de dibujos; en otra de ellas se utiliza el método vesaliano de dibujar un órgano como una parte separada del cuerpo, distinta del resto de una representación tosca del cuerpo humano (Figura 4).

                                                                                                                                      
DISCUSIÓN
 
El conocimiento de la anatomía humana constituye una piedra angular en el vasto y complejo campo de la Medicina. Su comprensión es fundamental para entender y tratar cualquier patología. Así la creación y difusión de textos anatómicos a través de la historia es un advenimiento primordial para el avance de la Medicina. Y en este ámbito se encuentra el libro de Montaña, como pionero en la divulgación del conocimiento de la anatomía humana en la lengua española. El Libro de la anathomia del hombre no es un tratado original sobre anatomía humana, pero tiene algunas características relevantes: fue el primer libro de anatomía escrito en España con un texto con imágenes, si bien burdamente reproducidas. En cuanto al contenido científico, no representa ningún avance en el desarrollo histórico del conocimiento anatómico. De hecho, sigue completamente a Galeno, recogiendo tanto sus aciertos como sus errores (2,,8,12). Dado el contenido científico tradicionalista del libro, muy pronto fue superado por el trabajo de los humanistas médicos que se hicieron más conocidos, como el de Valverde de Amusco. El texto de Valverde Historia de la composición del cuerpo humano se convirtió en el segundo libro de anatomía humana en español, aunque se imprimió en Roma en 1556. Esta obra de Valverde se convirtió en uno de los mejores y más difundidos tratados de anatomía humana de la era post-vesaliana (13,14). Montaña de Monserrate y Valverde de Amusco son los creadores del primer glosario anatómico en español. Fue Montaña de Monserrate quien inició esta creación de vocabulario anatómico en español; Valverde de Amusco lo llevó a una mayor plenitud, añadiéndole la parte principal y más compleja (15,16). Aunque el libro de Montaña no supuso un gran avance en el campo de la anatomía humana, su verdadero valor radica en el uso pionero del castellano (español antiguo) en un libro de anatomía humana y en la incorporación de numerosos términos tomados del lenguaje coloquial. Se puede concluir que la obra de Montaña; Libro de la anathomía del hombre es un hito entre los libros de anatomía humana en español. Se espera que esta investigación contribuya a la comprensión de las primeras aportaciones en lengua española sobre anatomía humana. El Libro de la anathomía del hombre de Bernardino Montaña de Monserrate inició el tipo de publicación de manual ilustrado en España, con una exposición anatómica básica.  

CONCLUSIONES

La obra de Montaña; Libro de la anathomía del hombre es un hito entre los libros de anatomía humana en español. Inició las publicaciones de ilustraciones para la comprensión de anatomía básica.
 
Notas sobre el autor:                                                                                                                                           
RRR participó en el estudio conceptualizando la idea, revisando las referencias, formulando el marco metodológico, adquiriendo los datos, diseñando el análisis formal y redactando el borrador original.

Financiación:                                                                                                                                              
No hay fuentes de financiación que declarar.

CONFLICTO DE INTERESES

El autor declara no tener conflictos de intereses, ni haber recibido financiamiento o patrocinio de ninguna organización para realizar este trabajo.

DECLARACIÓN DE DISPONIBILIDAD DE DATOS

                                                                                             
Los datos que respaldan esta investigación están disponibles en las publicaciones originales citadas en la sección de referencias. El autor declara que no se ha utilizado ninguna aplicación específica de IA para ayudar o colaborar en la búsqueda y redacción de este artículo.


REFERENCIAS

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Figura 1. Portada y un dibujo de la musculatura anterior del Libro de la anathomía del hombre de Bernardino Montaña de Monserrate.
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 Figura 2. Dos dibujos que representan la musculatura posterior y el sistema arterial.                 
Libro de la anathomía del hombre. https://www.vgesa.com/imagenes/52Libroanatomia/52%20Libro%20anatomia-Montana%20Monserrate-Sebastian%20Martinez-Incunables%20Libros%20Antiguos-libro%20facsimil-Vicent%20Garcia%20Editores-0%20abierto.png
 

Figura 3. Dibujo de los huesos de la mano y muñeca derecha. Libro de la anathomía del hombre. https://www.vgesa.com/imagenes/52Libroanatomia/52%20Libro%20anatomia-Montana%20Monserrate-Sebastian%20Martinez-Incunables%20Libros%20Antiguos-libro%20facsimil-Vicent%20Garcia%20Editores-11%20huesos%20mano.png

 
Figura 4. Dibujo de un órgano como una parte separada del cuerpo. Libro de la anathomía del hombre. https://www.facsimiles.com/fileadmin/_processed_/wmimages/libro-de-la-anothomia-del-hombre_008420_03-20a5cd6cc9.jpg